Opinión
Luis Luján Cárdenas
La opinión deLuis Luján CárdenasSociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
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Perú: ¿Estrés hídrico con tanta agua?


Perú es el octavo país con más agua en el mundo, pero soporta un nivel medio alto de estrés, según el Instituto de los Recursos Mundiales (WRI). ¿A qué se debe?, ¿qué retos y desafíos enfrentará el nuevo gobierno a partir del 28 de julio próximo?

Las causas son muchas, pero creo que el principal error ―a sabiendas o no― de la gestión del agua es el de realizarlo sin la ayuda de la ciencia. Sin investigación y tecnología nunca lograremos administrar con eficiencia y eficacia ―y con sentido humano y ambiental―, las fuentes naturales de agua y los servicios ecosistémicos que brindan a nuestra sociedad.

Nuestro país además posee una geografía agreste y difícil, donde la mayor cantidad de agua (somos octavo en el mundo, con una disponibilidad de casi 2 billones de metros cúbicos de agua cada año, según la Global Water Partnership) se concentra en la Amazonía y la sierra, contradictoriamente donde más recursos naturales tenemos y donde la pobreza y carencia de servicios básicos se concentra mayúsculamente.

La costa solo registra 1.8% del agua, y es donde existen las más grandes ciudades que crecen caóticamente por la inmigración interna y externa, albergando más del 70% de la población. Solo en Lima habitan 10 millones de habitantes, además de monopolizar la actividad económica, industrial y financiera, amén del control político debido a una frustrada descentralización gubernamental.

Esta gran problemática geodemográfica y socioeconómica hace más difícil construir gobernanza hídrica, lo que se agrava por la falta de voluntad política de crear un Ministerio del Agua (como se está planteando en Chile) o adscribir la Autoridad Nacional del Agua a la Presidencia del Concejo de Ministros o al Ministerio del Ambiente o fortalecer institucionalmente a la ANA.

Hay tantas alternativas que bien podrían atender la alta urgencia de grandes obras hidráulicas e infraestructura verde, de desarrollar una agresiva política para cuidar el agua y atender la demanda actual de más de 30 millones de peruanos (que al 2050 prácticamente se duplicará), satisfacer la necesidad de una creciente actividad económica e industrial, además de construir reservas no solo para el desarrollo sostenido y contrarrestar los efectos del cambio climático y los desastres naturales, sino también para exportar este líquido elemento que será el recurso natural más valioso del mundo.

La problemática hídrica nacional además enfrenta la superposición de funciones de varias entidades del Estado relacionadas con la gestión del agua (ANA, SUNAS, Ministerios de Vivienda, Agricultura y Riego, del Ambiente, de Salud, de Relaciones Exteriores, SEDAPAL, OTASS, EPS, JAS, gobiernos locales, etc.); así como, un enmarañado marco jurídico, influencias de grupos de poder, corrupción, informalidad, incapacidad profesional, alta rotación de funcionarios, nula meritocracia y educación y cultura ecológica, escasa participación de la mujer, ignorancia de la multiculturalidad y el conocimiento ancestral, entre otras falencias que complejizan mucho la gestión del agua.

Hay un dicho hindú que dice: “el que cabalga un tigre, no ha de dejar de cabalgar”. Esperamos un gobierno que se digne y tenga la valentía de cabalgar este gran tigre que nos puede llevar al progreso y el bienestar general.