Opinión
Luis Luján Cárdenas
La opinión deLuis Luján CárdenasSociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
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Oscuro panorama ambiental en Perú


Es muy lamentable que los 17 candidatos presidenciales que participan en las Elecciones Generales del 11 de abril en el Perú, tengan escaso conocimiento y comprensión de la realidad ambiental (y social) del país, lo que se refleja en su Plan de Gobierno, con generalidades y/o propuestas ―si las hay― muy alejadas de las ciencias ambientales, sociales y políticas. Aquí un resumen de las propuestas de las principales candidaturas presidenciales.

El Frente Amplio de Marco Arana es el que mayor interés muestra en su Plan de Gobierno, pero con propuestas ambientales muy pobres: subraya que el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre – SERFOR, la Autoridad Nacional del Agua – ANA y el Instituto del Mar del Perú – IMARPE integren el Ministerio del Ambiente; crear el Consejo Interministerial de Asuntos Ambientales, la Autoridad de Bosques, autoridades regionales ambientales e implementar la Estrategia Nacional de Ciudadanía Ambiental, el Programa Nacional de Reforestación y consulta previa para actividades económicas. Reconoce aunque de una manera confusa y desarticulada que la variable ambiental es importante en la economía nacional, además del uso en un 25% de energía renovables (energía solar, eólica, de biomasa y gas natural). Menciona además la protección de las cabeceras de cuenca altoandinas de las fuentes naturales de agua, la reorientación de los patrones de consumo y producción, la protección de la biodiversidad, y el rescate de la cosmovisión ancestral, la educación ambiental, pero no señala cómo.

Igual sucede con el Partido Morado que muestra su preocupación por el tema ambiental y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la resiliencia ante los efectos del cambio climático y los desastres naturales, pero solo en términos generales; menciona la economía circular, el necesario compromiso de la empresa privada y el rescate de las prácticas ancestrales, especialmente en la agricultura y el uso del agua, pero sin propuestas concretas de políticas verdes.

César Acuña, a través de Alianza para el Progreso, se preocupa por el cambio de matriz energética para la reducción de gases contaminantes y enfrentar el cambio climático, fortalecer la gestión ambiental estatal, crear el Viceministerio de Diálogo Social y Valor Compartido, el Registro Nacional de Glaciares; reconoce la importancia de la ANA y la normatividad existente respecto al agua, pero cuestiona la pérdida de liderazgo y credibilidad institucional “debido a la falta de estabilidad institucional y autonomía en su gestión”, por lo que promete mejorar la gobernanza del agua.

Podemos Perú, de Daniel Urresti, increíblemente no considera ninguna medida ambiental en sus hipotéticos primeros cien días de gobierno, aunque luego promete ciudades sostenibles, gestionar la diversidad biológica, respetar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, promover energías, agua y aire limpios, compras públicas sostenibles, ley de desechos electrónicos, penalizar la contaminación ambiental, exonerar tributariamente a los autos eléctricos, incluir el curso de medio ambiente en la currícula escolar y economía circular en las nuevas empresas; pero todo de una manera desarticulada e improvisada.

Fuerza Popular de Keiko Fujimori con un discurso muy general promete crear el Programa Mina-Bosque, que compense el impacto ambiental al cierre de una mina; un Fondo de Inversión para la Deforestación; respeto de la industria al medio ambiente, cumplimiento de las normas ambientales (sic), manejo adecuado y racional de los recursos amazónicos, conservar el saber ancestral, marco jurídico para el uso adecuado de la tierra, titulación en la Amazonía, protección de las cabeceras de cuencas y uso de energía renovables.

Acción Popular de Yonhy Lescano plantean promover el desarrollo armónico con la naturaleza creando oficinas de enlace del Ministerio del Ambiente, matriz energética sostenible, ordenamiento territorial consensado por cuencas y regiones, mejorar la calidad del aire y del suelo, remediación de pasivos ambientales y dialogo para la gobernanza del agua.


Foto: Andina y Ocmal.

Restauración Nacional de George Forsyth promete fortalecer la gestión ambiental de riesgos contra desastres, ordenamiento territorial, fomentar la investigación e implementar estaciones meteorológicas; Renovación Popular de López Aliaga plantea fortalecer la regulación ambiental reforestar dos millones de hectáreas, uso sostenible de los recursos naturales y promover fuentes de energía limpia y educación ambiental; Avanza País con Hernando de Soto apenas promete impulsar una cultura de protección del medio ambiente y ser potencia mundial ambiental, pero tampoco detalla cómo.

Ollanta Humala y el Partido Nacionalista muestra preocupación por la “lucha (sic) contra el calentamiento global”, transversalizar las políticas de gobierno, fortalecer la concienciación ambiental, límites a las actividades extractivas en la Amazonía, fortalecer el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado – SERNANP, crear parques nacionales y reservas naturales y un Plan de Zonificación Ecológica.

El Partido Popular Cristiano de Alberto Beingolea, promete fortalecer la institucionalidad ambiental, uso eficiente y tratamiento de aguas residuales, que la empresa privada participe en la construcción de ciudades sostenibles; y la emisión de bonos verdes soberanos.

Renovación Popular, con su candidato presidencial Rafael López Aliaga, creará la Autoridad de Cuencas, fortalecerá la institucionalidad y facultades del Consejo Nacional del Agua (sic), reforestar 500 mil hectáreas anualmente, promover la investigación, mayor inversión en la Amazonia, educación ecológica y minería responsable, pero no especifica políticas públicas concretas.

Todos desconocen la problemática ecológica nacional, por lo tanto sus programas de gobierno adolecen de planes y estrategias verdes, que conjuguen el desarrollo social en perfecta armonía con el medio ambiente. No existe un enfoque socioecosistémico, interdisciplinario y mutidimensional, con bases sólidas científicas, técnicas, sociales, económicas, políticas y culturales.

Nadie plantea, por ejemplo, el cambio de la constitución para instaurar una economía verde, inclusiva y con real contenido humano; que considere desde un PBI natural, políticas verdes fiscales, tributarias, monetarias, de inversión pública y privada, de infraestructura natural, de cambio progresivo de la matriz energética, hasta la generación de trabajo, educación, salud, transporte, etc., con sentido ecológico y amigables a la naturaleza.

Toda nuestra actividad y relaciones sociales deben guardar equilibrio con el medio ambiente, sin afectar y/o alterar sus ciclos naturales; y si ocurriera lo contrario, remediarlo con políticas verdes específicas. Es criticable esta irresponsabilidad de nuestros políticos, que solo recurren a la improvisación, el oportunismo, la demagogia y el engaño, poniendo en serio riesgo el futuro nacional. Los partidos políticos se han quedado no en el siglo XX, sino en el siglo XIX y no hay un solo candidato con nivel de estadista. El panorama ambiental una vez más se presenta oscuro en el Perú.