Pese a la reorganización que vive la Autoridad Nacional del Agua (ANA), esta ha celebrado a inicios del año, un importante convenio con la Mancomunidad Regional Huancavelica – Ica, las Municipalidades Provinciales de Pisco, Castrovirreyna y de Huaytará, y la Junta de Usuarios del Sector Hidráulico Menor de Pisco-Clase C.
El objetivo es construir cuatro (4) presas en la cabecera de cuenca del río Pisco, que permitirán el almacenamiento de 30 millones de metros cúbicos de agua; es decir, habrá agua durante todo el año, en una de las regiones más pobres, inhóspitas y deprimidas del país, donde habitan casi 200 mil personas, asentadas desde la zona costera del Océano Pacífico hasta la cima de los Andes, a más 5,000 metros sobre el nivel del mar.
Problemática medioambiental de Perú
El consumo humano y de las diversas actividades económicas en las zonas rurales y ciudades en la cuenca del río Pisco no cuentan con un sistema de regulación que permita cubrir sus demandas hídricas en oportunidad y cantidad, presentando déficit en el periodo de estiaje y excedentes en el periodo de avenidas, originando la reducción de sus áreas agroganaderas, manufactureras e industriales, así como, limitando el servicio de agua potable por horas, dificultando el desarrollo sostenido y progreso de la región.
El problema se agrava porque Perú es uno de los mayores países afectados por la variabilidad climática, la alteración del ciclo del agua y el calentamiento global, debido a su ubicación en la zona occidental de Sudamérica, entre la línea ecuatorial y el trópico de Capricornio.
El proyecto geográficamente se ubica en la costa central del Perú, a 230 km al sur de Lima, y con altitudes que van desde los 5,218 msnm correspondiente al Cerro San Juan de Dios como parte más elevada de la cuenca del Pisco (área productora del recurso hídrico), hasta las costas del Pacífico.

Cuatro presas para el afianzamiento y la seguridad hídrica
El convenio interinstitucional fue firmado en la sede principal en Lima de la ANA, el 16 de mayo del presente año, por las siguientes autoridades: Ing. Alonzo Zapata Cornejo, jefe de la ANA; Abg. Jorge Carlos Hurtado Herrera, presidente del Comité Ejecutivo de la Mancomunidad Regional Huancavelica-Ica; Pedro Fuentes Hernández, alcalde de la Municipalidad Provincial de Pisco; Roger Quispe Escobar, alcalde de la Municipalidad Provincial de Castrovirreyna; Wilmer Cabrera Huamaní, alcalde de la Municipalidad Provincial de Huaytará; y, Alejandro Saravia Corahua, presidente de la Junta de Usuarios Sector Hidráulico Menor de Pisco Clase C.
La ejecución del proyecto de construcción de las cuatro presas, está a cargo del Ing. Nelson Chui Mejía, dos veces elegido gobernador regional de Lima. Actualmente, por su parte, la ANA es jefaturada por el Ing. José Musayón Ayala.
La ANA (Dirección de Planificación y Desarrollo de los Recursos Hídricos) y la MANRHI, en un trabajo conjunto, han iniciado el proyecto con un estudio y diagnóstico previo, confeccionado los Términos de Referencia (TDR) y convocando a través del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE) para la contratación de los servicios de consultoría para la elaboración del estudio de preinversión a nivel de perfil del proyecto: “Creación del Sistema de Regulación, Presas Iscaycocha – Ccollpa – Itanacancha – Salinas para el Afianzamiento Hídrico de las Provincias de Pisco (Ica) y Castrovirreyna, Huaytará (Huancavelica). El costo referencial del estudio es de 4.7 millones de soles y el plazo es de 8 meses. Se estima que el proyecto total con la construcción de las cuatro presas será aproximadamente en el año 2029.
Las provincias de Huaytará y de Castrovirreyna (Huancavelica), que registran los mayores índices de pobreza, tendrán dos represas cada una, en la cabecera de cuenca del río Pisco. Esta cuenca tiene una superficie de 4,500 km², donde habitan aproximadamente 200 mil personas; posee una longitud de 170 km y un caudal dependiente de las lluvias. Nace en los Andes y termina en el Océano Pacífico, donde se pierde la mitad de sus aguas. Su volumen anual está entre los 400 y 600 millones de m3. En época de estiaje se presenta un déficit aproximado de 140 millones de m3, pese a la existencia de seis lagunas.

Reactivación económica con desarrollo inclusivo
La zona de influencia son los departamentos de Ica y Huancavelica, y los directamente beneficiados serán las provincias de Huaytará y Castrovirreyna (que han esperado más de 60 años el beneficio de una presa) y Pisco, prometedor polo agrario, industrial, gasífero y pesquero.
Sus economías regionales apuestan por la minería, la pesquería y la agroexportación de: cobre, oro, plomo, zinc, estaño, paltas, uva, arándanos, espárrago, maíz, trucha, papas nativas, cebolla, mandarina, quinua orgánica, aceite de oliva, pisco, conservas y harina de pescado, entre otros de gran demanda especialmente en Asia y los EE. UU.
Indudablemente que una mayor disponibilidad de recurso hídrico incentivará en ese punto del país todas las actividades económicas, más aún si está muy cercano a los puertos de San Martín (Pisco), Callao (Lima) y el nuevo megapuerto de Chancay (Lima), recientemente inaugurado nada menos que por el presidente de China, Xi Jinping, en la reciente reunión de APEC. Por ende, se multiplicará la creación de nuevas inversiones y empresas, el agro se diversificará, los empleos se incrementarán y mejorará el nivel de vida de los habitantes, tanto de las zonas rurales como citadinas.

Una nueva visión en la gestión del agua
Lo singular de este convenio y su proyecto hídrico es que registra características y singularidades que raramente se presenta en el emprendimiento de una infraestructura hídrica en el Perú, que le otorga una visión holística y multidimensional a la gestión del agua y el medioambiente, consciente que la labor pública es vocación de servicio y transparencia. Aquí los detalles:
1. Por primera vez en el país, dos gobiernos regionales se unen especialmente por su preocupación por la seguridad y gobernanza hídrica, luego de décadas de discordias y desencuentros, creando la Mancomunidad Regional Huancavelica – Ica (MANRHI).
2. Para la ANA es obviamente su primer convenio con dos gobiernos regionales unidos, para un proyecto de construcción de cuatro represas, las primeras en esa parte deprimida del país, como es Huancavelica, que permitirán un afianzamiento hídrico de 30 millones de m3, para el uso de agua en época de estiaje o escasez hídrica.

3. Las presas proyectadas se insertarán en Huancavelica, donde según el informe de INEI “Perú: Evolución de la Pobreza Monetaria 2014-2023” (2023), es el departamento con una pobreza monetaria del 39.5%, donde los hogares ni siquiera pueden cubrir una canasta básica de consumo de alimentos y no alimentos, percibiendo por habitante apenas S/.446 al mes, cuando el sueldo mínimo es de S/1,025.
4. Por primera vez, se ha formado un equipo multidisciplinario de profesionales ANA-MANRHI, conformado por ingenieros agrónomo, agrario, civil, economista, sociólogo, politólogo, pedagogo y gestores, de más de 25 años de experiencia profesional. Todos son conscientes que es necesario partir de un enfoque ecologista, sistémico, multicultural, de igualdad de género, aplicando infraestructura natural, tecnología de punta y conocimiento ancestral, con inversión pública y privada, inclusión social, adaptación y mitigación ante los efectos del cambio climático y la activa participación social de todos los actores del Sistema de Gestión Integrada de los Recursos Hídricos, tal como lo establece la Ley de Recursos Hídricos.

5. En el devenir del proyecto ANA-MANRHI, se ha visto la necesidad de promover la creación del Consejo de Recursos Hídricos de Cuenca de Pisco y la elaboración de un plan hídrico, con el objetivo de desarrollar una solución integral y sostenible del manejo del recurso hídrico, tanto para el consumo humano como para las diversas actividades sociales y económicas.


6. Finalmente, se ha puesto en práctica con el progresivo apoyo de la DPDRH (ANA), de la empresa privada y la cooperación internacional, un vasto y ambicioso programa de información, sensibilización, concienciación y opinión pública favorable, aplicado a la población rural y citadina, así como a las organizaciones públicas y privadas directa e indirectamente beneficiadas por el proyecto, a fin de crear un clima social positivo, favorable y sostenido, trasladando conocimiento y fortaleciendo capacidades, que va desde el conocimiento ancestral preinca e inca, pasando por cultura ecológica con incidencia en agua, hasta la economía verde y la inteligencia artificial.
Bien dicen, que las crisis traen oportunidades. Con este interesante proyecto, cual piloto hídrico de nueva generación, estaría marcando una nueva ruta en la gestión del agua en el Perú.
