Opinión
Luis Luján Cárdenas
La opinión deLuis Luján CárdenasSociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
Blogs · Entrevistas

Un experto peruano participó en una megaobra hidráulica en Libia


A lo largo de su trayectoria profesional, el Ing. Arturo Parra Quispe ha emergido como una figura destacada en la implementación de proyectos de agua y saneamiento con soluciones innovadoras a nivel global. Durante 15 años, el Ing. Parra desempeñó diferentes roles en SEDAPAL, en Lima, Perú, donde forjó una carrera exitosa desde sus primeros pasos como ingeniero de Mantenimiento y, luego, especialista en Automatización en las Plantas de Tratamiento de Agua Potable – La Atarjea, hasta asumir roles de liderazgo como jefe de ETIC y, finalmente, Gerente de Desarrollo e Investigación.

Su formación académica es sólida y multidisciplinaria, con un título de Ingeniero Electrónico otorgado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), una Maestría en Automatización e Instrumentación por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), un MBA por la Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV), y dos especializaciones en Estados Unidos (Electronics Engineering Technology e Instrumentation and Control Engineering Technology).

Actualmente, cursa un Doctorado en Ingeniería Automática, Electrónica y de Telecomunicaciones en una prestigiosa Universidad Europea. Esta formación le ha permitido contribuir significativamente a la implementación de tecnologías de vanguardia en numerosos megaproyectos internacionales del sector de agua y saneamiento. Sus conocimientos adquiridos le han sido fundamentales para la modernización de infraestructuras críticas y para la mejora en la eficiencia en la gestión de recursos hídricos.

Libia: El gran proyecto de río artificial hecho por el hombre

Esta invaluable experiencia le proporcionó al experto peruano las competencias necesarias para abordar y superar desafíos en proyectos internacionales en países como Libia, Estados Unidos, Alemania, Angola (Banco Mundial) y, actualmente, en Arabia Saudita. Su vasto recorrido tanto a nivel nacional como internacional en el sector del agua y saneamiento le ha permitido optimizar procesos y cumplir con los objetivos planteados en cada uno de los proyectos bajo su dirección.

Recientemente, tuvimos el placer de entrevistarlo durante su breve visita a Perú, en la que nos compartió detalles sobre uno de los proyectos de mayor relevancia en el que participó: The Ghadames-Zwara-Azzawiyah Water System – Libia, Fase IV del Man-Made River Project (MRP).

The Ghadames-Zwara-Azzawiyah Water System – Libia, Fase IV del Man-Made River Project (MRP).

Durante la conversación, Parra Quispe destacó que uno de los hitos más significativos de su carrera fue su participación como Project Manager on-site en la Fase IV del “Great Man-Made River Project” en Libia, entre 2008 y 2010. Este monumental megaproyecto, considerado una de las más grandes obras de ingeniería hidráulica del mundo, tuvo como objetivo transportar agua potable desde los acuíferos del desierto del Sahara hacia las ciudades costeras del país. En este contexto, el Ing. Parra desempeñó un papel esencial en la implementación del sistema Ghadames-Zwara-Azzawiyah de la Fase IV de este ambicioso proyecto The great man-made river project (El gran projecto de río artificial hecho por el hombre).

El sistema fue diseñado para suministrar 250,000 metros cúbicos de agua diaria desde los pozos de Ghadames, ubicados en el desierto del Sahara, hasta las ciudades de Zwara y Tripoli en la costa, utilizando un total de 106 pozos y 620 kilómetros de tuberías de 1,6 metros de diámetro. El alcance del proyecto incluyó:

  • Tres estaciones de bombeo principales (PS1, PS2 y PS3), cada una con tanques de 20,000 m³.
  • Una estación de bombeo secundaria (PS4) en Haraba, equipada con un tanque regulador de 70,000 m³.
  • Tres reservorios con una capacidad total de 60,000 m³.
  • Una estación de control de caudal en Nalut con un tanque de 70,000 m³.
  • Una estación de control de presión en Azrair.
  • Un sistema integral de control y comunicación basado en una plataforma SCADA redundante.

Parra fue responsable de la supervisión in situ de la automatización del proyecto, que abarcó equipos de instrumentación, PLC, SCADA, tableros de control y comunicaciones mediante fibra óptica (FO). La inversión total de esta fase del proyecto (automatización) ascendió a 25 millones de euros.

Este megaproyecto no solo destacó por su envergadura técnica, sino también por su trascendental impacto social (mejora del acceso al agua en una de las regiones más áridas del mundo).

Fue una amena entrevista en la ciudad de Lima, en un breve paréntesis en su agitada vida profesional

Trabajando en un abrasante calor y soportando los vientos de arena

L.L.: ¿Cuáles fueron los obstáculos más importantes en este primer proyecto fuera de Perú? 

A.P.: El principal desafío fue el clima extremo. Las temperaturas alcanzaban los 55 grados centígrados, acompañadas de intensos vientos cargados de arena. Esto complicaba las condiciones de trabajo, especialmente considerando que el proyecto se desarrolló a lo largo de una vasta extensión de aproximadamente 780 km, desde Tripoli hasta Ghadames, atravesando en su mayoría una zona desértica.

L.L.: ¿Estuviste preparado a nivel técnico para afrontar este proyecto?

A.P.: Definitivamente. Mi sólida experiencia en Sedapal fue mi respaldo más valioso. Si bien al principio la adaptación al clima, la cultura, la religión y la interacción con profesionales de diversas partes del mundo fue un desafío, fue un proceso de aprendizaje enriquecedor.

Trabajando en medio de una tormenta de arena y soportando el abrasante calor de Libia

L.L.: ¿Cómo fue trabajar en una cultura completamente diferente?

A.P.: Fue una experiencia fascinante. Me adapté rápidamente, y tuve la oportunidad de participar en tres Ramadán consecutivos, lo cual me permitió conocer de cerca las costumbres y la religión local. Trabajar en un entorno tan diverso, en términos de idioma, religión y costumbres, y colaborar con profesionales libios y de otras nacionalidades fue un reto que, al final, me enriqueció tanto a nivel personal como profesional.

L.L.: ¿Qué te sorprendió del “Great Man-Made River Project” en Libia?

A.P.: Lo que más me sorprendió fue la increíble ingeniería de detalle que se desarrolló para la ejecución del proyecto, esto nos permitió tener todas las herramientas para el desarrollo del proyecto. La especificación técnica de los componentes era extremadamente rigurosa. Por ejemplo, los equipos de instrumentación, que incluían medidores de presión, nivel, caudal, cloro residual, pH, entre otros, requerían componentes fabricados en Hastelloy C276, una aleación de niquel-molibdeno-cromo-hierro-tungsteno, altamente resistente a la corrosión, especialmente en ambientes tan exigentes como el desierto del Sahara.

L.L.: ¿Qué ventajas ofrece el Hastelloy frente al acero inoxidable comúnmente utilizado?

A.P.: La diferencia técnica es abismal. El Hastelloy C276 es una aleación mucho más resistente a la corrosión, lo que lo hace ideal para ambientes tan extremos como el desierto del Sahara y las condiciones corrosivas que hay en las infraestructuras de agua, con fugas de cloro y otros componentes químicos. Los equipos fabricados con Hastelloy C276 tienen un costo significativamente más alto que los convencionales, como el acero inoxidable, pero su durabilidad y rendimiento en condiciones adversas justifican la inversión.

En la actualidad, el Ing. Parra continúa siendo un referente en el sector del agua y saneamiento, aportando su vasta experiencia internacional y su visión estratégica a proyectos que priorizan la sostenibilidad y la innovación tecnológica. Su compromiso inquebrantable con el desarrollo sostenible lo consolida como un líder reconocido en la gestión de recursos hídricos a nivel global.

En una próxima publicación, continuaremos con la segunda parte de la entrevista relacionada con su experiencia en USA, Alemania, Angola y Arabia Saudita.