Tal como planteábamos desde el año pasado cuando se inició la pandemia del Covid-19, los gobiernos de los países de Latinoamérica y el Caribe adoptaron en Barbados ocho importantes acuerdos ambientales con el objetivo de cumplir con las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (ODS), el Acuerdo de París sobre cambio climático y el Marco Mundial de la Diversidad Biológica posterior a 2020.
Con la reelección de Perú como miembro del cuerpo directivo para el periodo 2021-2022, la XXII Reunión del Foro de Ministros de Medio Ambiente de América Latina y el Caribe, efectuada a inicios del presente mes, acordó unánimemente fortalecer las políticas ambientales de la región, iniciativas que se presentarán en la quinta sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, que se realizará de forma virtual el 22 y 23 de febrero, con el tema: «Fortalecer la acción por la naturaleza para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible».
Los ocho acuerdos son:
- Un compromiso y enfoque integrado para hacer frente a todas las formas de contaminación.
- Una nueva coalición para implementar prácticas de economía circular, desde una visión regional, a través de la Alianza Ambiental de América, en coordinación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
- Fortalecer la acción gubernamental regional (Respuesta Verde) para mitigar y mejorar la resiliencia ante los efectos del cambio climático, y no reducir su presupuesto, pese a la pandemia.
- Implementar el Plan de Acción del Decenio sobre la Restauración de los Ecosistemas en América Latina y el Caribe.
- Promover un sistema integrado de información ambiental regional para fortalecer la interfaz ciencia-política en América Latina y el Caribe.
- Una red de preparación para emergencias medioambientales más fuerte y efectiva.
- Promover la igualdad de género y los aportes de las mujeres en las políticas públicas y el desarrollo sostenible.
- El apoyo a los pequeños Estados insulares en desarrollo.
Son importantes acuerdos que de ejecutarse regionalmente en el corto y mediano plazo tendrían buen efecto a largo plazo en los sistemas socioecológicos de América Latina y el Caribe, pero dudo bastante que cumplamos los ODS, dado que la pandemia ha golpeado muy fuerte económicamente a esta parte del planeta, haciéndola retroceder casi diez años.
Perú, por ejemplo, con 32 millones de habitantes, y una economía ascendente en los últimos 22 años, se desplomó aparatosamente en un 11,12 % en 2020, a causa de la pandemia. La peor caída en 30 años, según información de hace dos días del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI); seis millones de peruanos están sin trabajo; y, alrededor de 7 de cada 10 peruanos son personas pobres o tienen una alta probabilidad de caer en esta situación, según publicación de Macroconsult en el diario económico Gestión. Lamentable y preocupante.
