El agua es esencial para el desarrollo económico, social y medioambiental. En el sur de Europa, la creciente preocupación por su disponibilidad ha impulsado la Estrategia de Resiliencia Hídrica de la UE, que busca soluciones integrales. La experiencia de la Región de Murcia demuestra que la clave para garantizar el acceso eficiente y equitativo al agua es contar con infraestructuras adecuadas y una gestión planificada a nivel nacional.
Si algo ha demostrado la experiencia de la Región de Murcia es que la solución pasa, necesariamente, por contar con infraestructuras adecuadas que garanticen el acceso eficiente y equitativo al agua, con una gestión integral de los recursos hídricos planificada armonizadamente para el conjunto de la Nación, mediante la única herramienta posible, que no es otra que un Plan Hidrológico Nacional que responda a criterios de racionalidad técnica, económica y ambiental.
Infraestructuras para combatir la escasez
Murcia es un referente en gestión del agua, con tasas de regeneración de aguas residuales superiores al 95% y un 86% de sus infraestructuras de riego modernizadas. Sin embargo, sigue enfrentando escasez estructural debido a su baja pluviometría. El problema del agua en España no es la escasez, sino su distribución desigual. Los planes de cuenca solo asignan el 30% de los recursos disponibles anualmente y ya el libro del agua estimaba en España un sobrante de agua anual de 40.000 hm³. Mientras algunas cuencas tienen excedentes, otras, como el sureste, sufren restricciones. Para equilibrar esta desigualdad, es clave un sistema eficiente de regulación y transferencia que garantice la protección ambiental.
Presas, trasvases y regulación: una necesidad estratégica
España cuenta con 56.000 hm³ de capacidad de almacenamiento, muy por encima de Francia, con 14.000 hm³ y Alemania, con tan solo 5.000 hm³. Las infraestructuras hidráulicas han sido históricamente clave para paliar la irregularidad hídrica, desde presas romanas hasta trasvases modernos. Sin embargo, en los últimos años ha predominado una visión restrictiva, limitando la construcción de nuevas infraestructuras y apostando por la desalación.
Murcia es un referente en gestión del agua, con tasas de regeneración de aguas residuales superiores al 95% y un 86% de sus infraestructuras de riego modernizadas
Aunque esta puede ser un recurso complementario, su alto coste energético y los residuos hipersalinos comprometen su sostenibilidad. Es fundamental recuperar una planificación hidrológica equilibrada, que contemple todas las opciones disponibles, desde la optimización de redes hasta la mejora de transferencias intercuencas.
Innovación y digitalización en la gestión del agua
Murcia ha liderado la eficiencia hídrica con tecnologías como sensores de humedad, inteligencia artificial aplicada al riego y energía solar flotante para reducir la evaporación en balsas. Estas soluciones deben extenderse a nivel nacional y europeo, acompañadas de inversiones que permitan su implementación generalizada. También es clave mejorar la gestión urbana del agua con la modernización de redes, la reducción de pérdidas y la reutilización de aguas pluviales.
Gobernanza e inversión: pilares de una política hídrica eficiente
La escasez hídrica no se soluciona con decisiones locales y parciales. Se requiere una gobernanza nacional y europea que priorice la inversión en infraestructuras y la coordinación entre demarcaciones hidrográficas. La UE debe garantizar fondos suficientes para proyectos estratégicos que consoliden modelos de gestión eficientes y sostenibles.
La resiliencia hídrica no se consigue con discursos estériles, sino con infraestructuras. Solo con una planificación integral basada en eficiencia, innovación e inversión se podrá garantizar el abastecimiento de agua y la viabilidad del sector agrícola en el sureste español. La UE tiene la oportunidad de liderar este cambio, y Murcia está lista para ser un referente en su implementación.
