La ética debe estar en el centro de la Quinta Revolución Industrial
Los tiempos actuales, cargados de dolor, emotividad, temor y dudas, después de años de prosperidad, desarrollo y bienestar, no debe arredrarnos hasta el punto obnubilar el juicio y hacernos perder el horizonte de un mundo futuro/inmediato que nos sitúa en la antesala de la Quinta Revolución Industrial.
Un escenario que pronostica los mayores logros tecnológicos y científicos que jamás haya alcanzado el ser humano. Lleno de incertezas y esperanzas este tiempo nuevo nos harán testigos y actores del fenómeno evolutivo más importante que haya sufrido la Humanidad. La llegada de la quinta revolución industrial, según Pratik Gauri, debe compatibilizar los beneficios y el progreso con la sostenibilidad, el cuidado el medio ambiente y el respeto a los derechos humanos.
Se trata, en resumen, de abandonar la idea del crecimiento por el crecimiento, y poner los avances tecnológicos al servicio de los valores puramente humanos y de la inclusión. La ética debe estar en el centro de la Quinta Revolución Industrial. Situar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas en el centro de la diana. Cuando la disrupción nos haga comprender que, convertirlos en realidad, no sólo nos permitirá alcanzar un mundo más habitable, sino que, sin ellos, corremos el riesgo de perder todo lo que hasta ahora se ha logrado.
A los que la vida nos ha otorgado el privilegio de vivir esta época, también nos obliga cumplir con las reglas que, a partir de este tiempo nuevo, deberemos respetar si queremos formar parte de esta apasionante singladura. Para que este esfuerzo colectivo sea una realidad, cada uno tendrá que aguantar su vela.
10 razones éticas y pragmáticas para realiar un test de idoneidad, eficiencia e inocuidad en los tratamientos de control de plagas
¿Que es un test de idoneidad, eficiencia e inocuidad?
Significa comprobar que la acción que vamos a realizar y que forma parte de la cadena de producción, de mantenimiento o conservación en el proceso en cualquier actividad que tenga relación directa o indirecta con el agua, deberá ser sometida a un test de idoneidad, eficiencia e inocuidad.
1. El sentido de la responsabilidad social.
La crisis medioambiental afecta a todos los seres vivos del planeta, sin distinguir especies. La reducción de elementos químicos contaminantes en los tratamientos de plagas, contribuye a reducir el impacto por emisiones. Adoptar soluciones amigables con el medio ambiente no es sólo una opción solidaria. Es un deber que se corresponde con la responsabilidad social que debe presidir cualquier actuación profesional y empresarial.
2. El respeto al medio ambiente acuático esencial para el sostenimiento de la vida.
El agua dulce del planeta representa aproximadamente el 1% del total existente. Esta masa de agua es la misma desde el origen de los tiempos. El ciclo del agua es un circuito cerrado. Cualquier elemento ajeno que incorporemos al circuito se incorporará al flujo del ciclo del agua, desequilibrando las condiciones razonables para el sostenimiento de la vida.
3. La preservación de las especies no objetivo, fauna y flora, fundamentales para mantener el equilibrio del ecosistema acuático.
Cualquier elemento tóxico que sea empleado para controlar el incremento desproporcionado de una especie acuática invasora, afectará también a otras especies no objetivo y la flora acuática causando con ello la eliminación de especies autóctonas. Este desequilibrio no solo afecta al medio ambiente, sino a la economía de la región.
4. Garantizar las condiciones físico químicas del agua cruda superficial.
Los test de biobox comprueban las características del agua cruda previo al tratamiento. Se realizará una medición del agua objeto del test a lo largo de todo el proceso. Se verificarán las condiciones del agua después del test.
5. Minimizar la contaminación, por infiltración, de las aguas subterráneas.
Las aguas para uso agrícola tratadas con cualquier modelo de tratamiento para el control de plagas, no debe, en ningún caso, sobrepasar los niveles legalmente aceptados. La fórmula confiable para conocer este dato, es realizar el test de biobox
6. Contribuir a minimizar la contaminación de las tierras de cultivo.
Los elementos químicos empleados en la cadena de producción agrícola para controlar plagas, contaminan las tierras agrícolas produciendo efectos nocivos que, además de contaminar las tierras, incorporan a los alimentos substancias nocivas.
7. Preservar la salud de las personas.
Cualquier acción efectuada durante el proceso productivo de un bien de consumo acaba inexorablemente siendo consumido por una persona. La huella hídrica nos permite conocer cuánta cantidad agua es consumida en el proceso productivo de un bien. Pero también podemos conocer cuanta toxicidad contiene.
8. Reducir los costes de mantenimiento de infraestructuras de sectores industriales y agrícolas.
Las reiteradas paradas técnicas imprevistas ocasionadas por colmatación de tuberías, obstrucción de rejillas y compuertas, generan gastos adicionales a los costes de mantenimiento, incrementan los costes de mano de obra, generan lucro cesante por ociosidad del sistema,
9. Prolongar la vida útil de los mecanismos y sistemas de transporte en los circuitos hidráulicos.
Los productos tóxicos empleados en el control de plagas en los sistemas hidráulicos, no sólo producen efectos nocivos en el agua. También acarrean problemas corrosivos en los materiales que forman parte de los elementos del sistema.
10. Formar parte del equipo.
El ciclo que culmina nos ha permitido observar que los procesos industriales que han contribuido al desarrollo de la sociedad tal como hoy la conocemos, ha cumplido, como en cualquier fase de la dilatada historia de las civilizaciones, con su papel. Ahora es el tiempo del cambio. El nuevo tejido productivo estará formado por una generación de gestores cuyos principios estarán presididos por los principios que marcan los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
