Con motivo de una webinar sobre la gestión de una estación depuradora de aguas residuales (EDAR), al final de la misma se abrió un espacio para ruegos y preguntas.
Una de las cuestiones era la relativa a mi opinión sobre los nuevos conceptos como Smart City, Smart Water, Blockchain, inteligencia Artificial, Big Data, etc.
Mi respuesta fue obvia. En un país como España, donde numerosas poblaciones sufren faltas de abastecimiento periódicos como consecuencia de “accidentes” tan previsibles como el incremento de la turbidez en el río, provocado por las lluvias, demuestra que hay un déficit de procesos. Si eso ocurre en unas infraestructuras tan básicas como las estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP), estos conceptos no dejan de ser cánticos celestiales que esconden una realidad alarmante.
Hay numerosas aglomeraciones urbanas cuyas ETAP carecen de procesos tan básicas y elementales que permitirían procesar aguas con elevada turbidez. Lo que demuestra la desidia en estas infraestructuras básicas del ciclo integral del agua (CIA)
Aprovechando la situación pedí a los jefes de planta de la webinar que nos contaran cuales eran sus mayores ocupaciones en la gestión de sus EDAR. Estas fueron las mas llamativas:
- Nos pasamos la mayor parte de la operación de la EDAR desatascando las bombas de elevación de agua bruta. El pozo esta tan lleno de residuos que los atascos son diarios. Si tuviera el pozo de bombeo compartimentado, podría proceder a la limpieza alternativa de los mismos sin parar la planta y evitar sanciones y el riesgo de ser imputado por delito ecológico.
- Nosotros el problema lo tenemos en las rejas de desbaste, los sedimentos de arena y su funcionamiento continuado han acortado su vida útil y estamos continuamente reparándolas. Con lo fácil que hubiera sido automatizar las compuertas de entrada al desbaste para adecuar el número de rejas en servicio al caudal de entrada a la EDAR en cada instante. Eso si, tengo unas hermosas compuertas automáticas a la entrada de los decantadores primarios y secundarios que hemos utilizado una vez en los últimos diez años.
- Nuestro problema es las cambiantes condiciones de carga contaminante que nos llega a la planta. Nos vuelve loco al tratamiento biológico y, por ende, a nosotros. Aunque tengo tres biológicos y tres decantadores, el proceso no es independiente desde el punto de vista biológico (los microorganismos de cada balsas se contaminan a la salida de las mismas y en la recirculación externa, que es común) con los cual tardamos tres veces más en dar con la configuración adecuada para procesar las diferentes cargas contaminantes que si estuvieran independientes.
- Para nosotros, apunto otro, el problema es económico. El sistema de secado mecánico o deshidratación (como les gusta llamarlo a otros) es pequeño y eso nos obliga a tener que hacer continuamente horas extras, fuera del turno de mañana en el que, según diseño, se iban a evacuar todos los lodos. Además, como se tiene la fea costumbre de diseñar con 8 horas de trabajo en vez de las siete reales, aunque se necesita media hora al inicio de la jornada para preparar el reactivo y media hora al final de la misma para limpiar los equipos de secado.
A continuación se suscitó el debate sobre si los diseñadores, esos seres superiores, eran conscientes de estos temas y la conclusión era que estaban tan ensimismados con las simulaciones de los biológicos que esas cosas terrenales se la dejaban a los operadores. Al fin y al cabo el simulador dice que el volumen del biológico es dios y todo lo depura.
Lo que sí sé es que el concepto tan en boga de resiliencia (capacidad que tiene una persona para sobreponerse a momentos críticos y adaptarse a las situaciones derivadas de los mismos) esta presente en el día a día de numerosos jefes de planta.
No quiero terminar este post sin decir que no estoy en contra de los nuevos conceptos. Son los que hace que la industria del agua avance. Aunque me gustaría que el avance fuera más homogéneo y no con esa diferencia tan abismal entre poblaciones de más de 100.000 habitantes y las de menos de 2.000 habitantes. Pero de eso ya hablaremos otro día.
