El pasado lunes 28 de abril a las 12:30 estábamos trabajando cuando dejaron de funcionar nuestros dispositivos que dependen de suministro eléctrico. Un recuerdo a los que a esa hora estaban en un tren de largo recorrido, y a todos los autónomos, restaurantes y empresas que no pudieron trabajar durante unas horas y que en algunos casos las perdidas se incrementaron por la perdida de productos.
Dejamos de tener energía y evidentemente datos (internet, comunicaciones, redes sociales, pago con medios electrónicos, etc.), y en algún caso agua. Aquellos suministros que dependen de un bombeo, partes altas de las ciudades o zonas rurales, viviendas que tienen un bombeo comunitario para no estar conectadas directamente a la red. Algunos vecinos pudieron recuperar el agua realizando un by-pass para conectarse directamente a la red.
En la figura represento la evolución de la estructura de la generación de energía, horas antes y después del apagón. Antes del apagón, la energía fotovoltaica estaba generando más del 50% de la energía y más de 18.000 MW.

Las ciudades fueron recuperando la electricidad a lo largo de la tarde-noche, yo personalmente recuperé la electricidad sobre las 20:00, pero muchas zonas no lo hicieron hasta pasadas las 22:00. Durante la jornada ya se comentó que se debía recuperar la energía de una manera planificada, conservando el equilibrio entre la generación y la demanda para no volver a colapsar el sistema. A esas horas, en cuestión de segundos, desaparecieron 15 GW de producción de energía y el sistema colapso.
Le he preguntado a ChatGPT por las causas, y ha contestado. Aunque la investigación oficial aún está en curso, se han identificado varios factores clave que contribuyeron al colapso del sistema eléctrico:
1. Pérdida súbita de generación eléctrica
A las 12:33 horas, se produjo una desconexión abrupta de aproximadamente 15 gigavatios de generación eléctrica, lo que representaba el 60% de la demanda en ese momento. Esta pérdida masiva de generación provocó un desequilibrio crítico entre la oferta y la demanda de electricidad, desencadenando el colapso de la red.
2. Alta dependencia de energías renovables variables
En el momento del apagón, las fuentes renovables, principalmente la solar y la eólica, representaban alrededor del 70% de la generación eléctrica. Estas fuentes, al carecer de inercia mecánica, son más susceptibles a fluctuaciones y no pueden estabilizar la red tan eficazmente como las fuentes convencionales. La falta de generación "firme" (como la nuclear o el gas) dificultó la respuesta del sistema ante la perturbación .
3. Escasa interconexión eléctrica con Europa
España y Portugal tienen una capacidad de interconexión eléctrica con el resto de Europa limitada, aproximadamente del 2%, muy por debajo del objetivo europeo del 15% para 2030. Esta baja interconexión impidió recibir apoyo externo para estabilizar la red durante la crisis.
4. Desconexión automática de Francia
Ante las anomalías detectadas en la red eléctrica española, Francia se desconectó automáticamente para proteger su propio sistema, lo que dejó a la península ibérica aislada y sin posibilidad de recibir ayuda externa para restablecer el equilibrio.
5. Falta de mecanismos de contención y almacenamiento
La red eléctrica carecía de suficientes sistemas de almacenamiento de energía y tecnologías de inercia sintética que pudieran haber mitigado el impacto de la pérdida súbita de generación. Esta carencia dificultó la estabilización de la frecuencia y el voltaje de la red durante la crisis.
6. Hipótesis descartadas
Aunque inicialmente se consideraron posibles causas como un ciberataque o fenómenos meteorológicos extremos, estas hipótesis han sido descartadas por las autoridades tras las investigaciones preliminares.
Me gustaría recordar mi post de #EndesaChallenges Camarasa: Garantía de agua para el regadío y el origen de la jornada de 8 horas, donde explicó algunas características de la central de Camarasa, pero también que aporta la producción hidroeléctrica. Ya lo expliqué en noviembre, en las centrales hidroeléctricas se pueden controlar de manera rápida la generación de energía.
Como se puede ver en la figura, a las 12:30 la energía hidráulica representaba menos del 10%. Para recuperar el sistema hay energías que tardan tiempo, mientras que otras al llegar la noche no producían energía, el resultado es que a las 22:00 la energía hidráulica representaba el 28,56 %, y valores superiores al 30% durante la noche.
Comparto este artículo del confidencial “Los ingenieros olvidados que nos sacaron del apagón: "Mucha gente no sabe ni lo que es el sector del agua", en el que se explica que las centrales hidroeléctricas levantaron el sistema eléctrico, pero ni con esas se consigue atraer talento a las presas.
Para intentar presentar esta idea comparto la evolución del Caudal de Ebro en Ascó, e forma de figura y de datos de determinadas horas.
- 28/04 07:45 (570 m³/seg)
- 28/04 11:00 (668 m³/seg)
- 28/04 16:45 – 21:45 (221 m³/seg)
- 29/04 07:45 (734 m³/seg)

A menudo digo que para ser resilientes los ecosistemas deben estar equilibrados, y en este caso debemos aprovechar las características de cada generación de energía.
¿Que hubiera pasado si este apagón hubiera pasado durante la Sequía de 2023? Difícilmente se puede producir la energía hidroeléctrica si no hay agua en los elementos de regulación, por lo que nos deberíamos preguntar si la capacidad de regulación en un escenario de crisis climática es suficiente o la debemos incrementar.
Esta mañana me he encontrado a Pere Roqué (Presidente de Asaja Lleida), y me explicaba que este año todavía no había realizado ningún riego a su plantación frutal, cuando otros años el primero es próximo a San José. Explico que regar es aportar el agua que necesita el cultivo, y que no es aportada por la lluvia. Estamos teniendo una primavera en que las continuas precipitaciones están compensando las necesidades de riego en este inicio de campaña de riego. Por lo que no encontraremos que llegaran los mayencos (aportaciones de agua por el deshielo) con unos niveles de reservas de agua excepcionalmente altos.
- Las reservas de la cuenca del Ebro están en el 88,5% (6.901 m³), un 15% más que la media de los últimos 5 años.
- Las reservas de Segre (Oliana más Rialb se sitúan en el 94,6 %).



Si miramos las precipitaciones de los próximos días una buena parte del pirineo acumulará más de 100 mm de precipitación. Con estas previsiones y el deshielo, tendremos un incremento importante de aportaciones, y una reducción de necesidades por la lluvia. ¿Qué volumen desaguaremos esta primavera por encima del caudal ecológico por no tener capacidad de regulación?
