El suministro y calidad del agua es importante en los centros sanitarios (hospitales, clínicas, consultorios), más aún en tiempos de pandemia donde se busca alcanzar urgentemente la salubridad mediante prácticas correctas de higiene.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda cumplir una serie de medidas de bioseguridad con la finalidad de evitar el riesgo de infección en pacientes y profesionales de la salud. Entre las sugerencias destacan el uso del tapabocas, el uso del agua para el lavado de manos y limpieza de los espacios.
Los consultorios médicos, entre ellos los servicios de odontología, no escapan de la crisis sanitaria. Una situación que se agudiza con las constantes fallas en el suministro del agua mediante la red de distribución (tuberías).
Aunque, en Venezuela no existen estadísticas oficiales que indiquen el número de consultorios operativos en pandemia, se han identificado al menos cinco (5) consultorios en la ciudad caraqueña que funcionan mediante la escasez de este vital líquido. Esta situación podría representar un riesgo para la salud de las personas.
La falta de agua en los consultorios odontológicos involucra un conjunto de riesgos, entre ellos, la contaminación de pacientes. Entre los agentes destacan las bacterias (o virus) provenientes de diferentes origen:
- a) El agua que llega al consultorio (tubería o cargada en recipientes).
- b) Microorganismos que se desarrollan y viven adheridas a los equipos médicos (mangueras y recipientes) en contacto con fluidos (agua, sangre, saliva).
- c) Bacterias traídas por los propios pacientes cuando presentan algún tipo de infección bucal.
- d) Más el nuevo Coronavirus que circula entre nosotros.
Los procedimientos odontológicos requieren un ambiente totalmente esterilizado y deben cumplir no solo con el buen funcionamiento de la unidad odontológica (sistemas de aspiración, agua, aire) e higiene sino con la normativa del agua potable que indican condiciones bacteriológicas mínimas para su uso y manejo.
La normativa sanitaria de calidad de agua potable indica que el Estado mediante el ente responsable del abastecimiento debe asegurar que no contenga microorganismos transmisores o causantes de enfermedades, ni bacterias coliformes termorresistentes (coliformes fecales) ni menos agentes patógenos (Virus, Bacterias, Hongos, Protozoarios, ni Helmintos).
Esta situación representa un gran reto para los odontólogos del país que laboran en estas condiciones. Una de las estrategias aplicadas es la compra dolarizada del agua. Una inversión costosa pero necesaria para el funcionamiento del consultorio en la semana de flexibilización. Otra de las medidas está relacionada con los nuevos horarios de flexibilización que coinciden con el suministro del vital líquido durante la semana. Mientras algunos dueños de consultorios odontológicos optan por la remodelación y adecuación de estos servicios como una acción dentro de aprovechamiento del tiempo durante la cuarentena.
Desde el punto de seguridad y salud laboral se recomienda:
- a) La esterilización y/o desinfección de los equipos e instrumentos médicos con agentes químicos específicos.
- b) El mantenimiento preventivo de la unidad odontológica.
- c) La potabilidad del agua que llega al consultorio médico.
- d) El adiestramiento del personal que trabaja en el servicio médico.
- e) La modernización de las unidades odontológicas (reemplazo total o parcial).
- f) La utilización de afiches y carteleras que indiquen al paciente las medidas de seguridad y salud dentro de los servicios.
- g) El aseo e higiene de todos los espacios incluyendo salas de esperas y baños.
- h) La creación de un protocolo para atender casos de emergencias, niños (as) y adultos mayores.
Aunque, las referencias confirman que no es común encontrar microorganismos patógenos en el agua que usan los consultorios odontológicos, todo dependerá del país donde se realice tal investigación. Por consiguiente, es importante la toma de muestras puntuales en la entrada a dichos servicios.
El Estado debe garantizar el servicio continuo del agua bajo condiciones sanitarias óptimas. Debe asumir la responsabilidad de establecer programas de vigilancia sanitaria permanente y aplicar los correctivos adecuados en su momento más aun en tiempos de pandemia. Por consiguiente, la instalación de sistemas o procedimientos deberían cumplir requisitos explícitos en las normas de potabilización.
Referencias
- Gaceta oficial de la República de Venezuela. Caracas, viernes 13 de febrero de 1998. Número 36.395. Normas sanitarias de calidad del agua potable. Disponible aquí.
