Si existe un lugar donde el agua se mimetiza con nuestros cuerpos es el Hammam. Vivir su experiencia nos cambia para siempre el significado del verdadero descanso.
Debemos trasladarnos hasta el antiguo mundo islámico para entender su origen. El Hammam o baño árabe, junto con la Mezquita y el zoco (o mercado) eran los pilares en los que se fundamentaban las antiguas ciudades islámicas. Inspirado en las antiguas termas y utilizado para la higiene corporal, el Hammam desempeñaba un papel importante en la vida social musulmana. Su significado más amplio se relacionaba con la limpieza tanto física como religiosa. Era en ese mundo antiguo donde el baño público o Hammam constituía uno de los centros principales de la vida social. Dentro de sus paredes se producía una limpieza con carácter ritual que fundía la higiene del cuerpo hasta considerarla un acto de purificación religiosa. Sin embargo, el baño era también un lugar de reunión, de descanso y de relación. Grandes intrigas se han confabulado entre sus paredes. Suculentos negocios se han cerrado bajo sus aguas atemperadas. Poetas y filósofos han encontrado a su musa de inspiración.
Pero, ¿cuál es el significado estricto de la propia palabra, “Hammam”?
El Hammam significa etimológicamente, baño de vapor húmedo. Para realizarlo debemos de recorrer varias salas de agua donde su temperatura irá cambiando de forma paulatina. La primera a temperatura ambiente, la segunda un poco más caliente y la tercera muy caliente.

¿Cuál es el propósito de someter al cuerpo a estos cambios?
Eliminar todo el estrés y el agotamiento diario. Hacer que el agua actúe como un bálsamo sobre el cuerpo. Olvidarse de cualquier preocupación y problema una vez que se cruzan las puertas del Hammam. Conseguir que los sentidos nos transporten hasta una realidad paralela donde los sonidos, los olores y las sombras proyectadas sobre las aguas nos hagan olvidar nuestra realidad más cercana.
El agua da vida al misterio y a la purificación del alma en una simbiosis llamada Hammam
Mención especial hay que hacer a los sabores mágicos que se experimentan al probar el Té que se sirve en el Hammam. Es posible degustar el té nazarí, cuyo ingrediente principal es el té verde. También sorprende el té de hibisco o el de la flor de azahar o el de la canela. Uno de los tés más usados es el negro en combinaciones con cardamomo. O el llamado té de medina azahar fabricado a partir de pétalos de flores, almendras y vainilla.

No hay duda entonces de que el Hammam resucita toda la magia de la época de Al Ándalus en una auténtica recreación de los sentidos. Es un lugar de reunión o de reflexión donde reina una atmósfera de luz ténue, mitigada en la penumbra donde las pupilas de los ojos se mantienen adormecidas y donde los sonidos se atemperan hasta un silencio roto por alguna melodía árabe que nos mantiene dentro de un placentero letargo.
¿Es el Hammam un lugar olvidado en nuestros tiempos?
Aquí está la buena noticia. El Hammam está actualmente a nuestra disposición. Existen varias localidades en España donde uno puede sumergirse en el baño árabe en todo su esplendor. Para su recreación actual se han utilizado lugares donde estaban asentados los antiguos Hammam o viejas ubicaciones de almacenamientos de agua o aljibes. La decoración de mosaicos de colores y los arcos de piedra, reconstruyen la atmósfera de estos lugares y nos transportan fácilmente a una mítica cultura sin reparar en detalles.
El Hammam resucita toda la magia de la época de Al Ándalus en una auténtica recreación de los sentidos
A continuación dejo un glosario de los términos más usados en los Hamman, que nos dará una idea de sus salas de agua y sus tratamientos, así como de los objetos más usados en los mismos.
- Hammam: También conocido como baño árabe, es una modalidad de baño de vapor, masajes y agua en tres diferentes temperaturas concebidos para limpiar el cuerpo, el espíritu y relajarse. Por extensión se denominan igualmente así, a los edificios en los que estos se encontraban y cuya estructura respondía a las distintas estancias que precisa el proceso del baño.
- Kessa: proveniente del vocablo árabe para bolsa pequeña o guante parecido a una manopla usado en el masaje tradicional sobre piedra caliente.
- Pestemal: tela similar a la toalla de la época moderna que cubría las partes desnudas del bañista.
- Takunya: Zuecos de madera usados dentro de los baños del Hammam.
- Bayt as-sajun: Sala de agua caliente que mantenía la misma a una temperatura de 40º.
- Bayt al-bastani: Sala de agua templada con una temperatura similar a la del ambiente.
- Hizana: Armario antiguo similar a una alacena.
- Hiyab: Pañuelo o velo que cubre el cabello y cuello de la mujer musulmana.
- Xarab: jarabe formado por una combinación de frutas, especias, flores y hierbas de diversos perfumes y sabores.
- Sherbet: remedio delicioso para el calor del verano, que mezcla flores y frutas con hielo y agua fría. En el antiguo Reino de Granada usaban la nieve de Sierra Nevada para servirlo helado.
Para terminar, os contaré un secreto: fue precisamente en un Hammam donde nació un relato llamado “El Agua púrpura del Hamman”.
El agua da vida al misterio y a la purificación del alma en una simbiosis llamada Hammam.
