Está sonando una alarma, y cada vez más fuerte, nos miramos entre nosotros con la típica cara de cuando se escucha una alarma -¿Tenemos que movernos o será una falsa alarma?-. La disponibilidad de agua en las islas de Mallorca, Menorca, Eivissa i Formentera está atravesando una situación muy delicada, cuando a la vez estamos en plena temporada de verano. Esos meses en que todos tenemos que poner la cara de felicidad del verano, amigos, fiestas, sol, playa y piscina. Últimamente me doy cuenta que se está hablando en pequeños grupos, entre gente del campo sale siempre esta preocupación: -Sabes que en tal zona de ha secado el pozo?-; -”Un instalador dice que están cada día bajando bombas hasta 50 metros porque los niveles están bajando”- y muchas más. Creo que ya es necesario que se hable más y más claro de la situación que tenemos. Las reservas de agua están en peligro, ya nos hemos cargado la mitad de los recursos hídricos, las temperaturas de cada vez son más altas, la construcción de casas y casas con piscinas no para y seguimos batiendo récords de habitantes, de visitantes y todo esto consume un agua que no tenemos. Sí, hay que hacer caso a esta alarma que ya suena.
El nuevo Plan Hidrológico de las Illes Balears de tercer ciclo es de enero de 2023. Aunque no es un documento divulgativo, sino un complejo documento técnico compuesto por una memoria, normativa y Estudio Ambiental contiene en él mismo, la radiografía más actualizada de la situación del agua. Y que os intentaré resumir brevemente.
El 72% del agua que consumimos en las Illes Balears se extrae de acuíferos subterráneos y estos se están salinizando. De la salinización se puede salir, pero con mucho tiempo, y no le damos tregua a las extracciones. Tenemos que tomar conciencia como grupo social isleño que los depósitos de agua naturales son nuestro auténtico tesoro, nuestra verdadera riqueza. Debemos tomar más consciencia a diario de donde se almacenan los recursos. Y cuando os vuelvan a enseñar las fotos de los dos únicos embalses que hay en Baleares, recordad la cifra: sólo el 2% del agua de Baleares viene de estos embalses. No hay fotos de los acuíferos subterráneos, ojalá viéramos cómo están.

La primera isla en sufrir la salinización fue Formentera, y ahora el 60% del agua consumida es de desaladora. Eivissa tiene la segunda posición en el drama de la falta de agua y consume un 38% de desaladora. Mallorca viene a continuación con el gran consumidor que es Palma, que ya ha salinizado las 5 masas de agua de la cuenca de Palma, ahora sus extracciones han hecho que la salinización llegue a más de 40 kilómetros de la ciudad en el acuífero de Sa Marineta, en la bahía de Alcúdia. Finalmente Menorca está en la mejor situación, pero sus masas de agua subterránea principales que dan de beber a las poblaciones de Ciutadella y Maó se encuentran contaminadas por nitratos tanto de origen urbano como de ganadería.

Según los últimos datos, 29 de las 87 masas de agua subterránea, es decir un 33% del total, están en mal estado cuantitativo, quiere decir que están sobreexplotadas. Distribuido por islas es en Formentera el 100% está sobreexplotada, en Eivissa y Menorca el 50% y en Mallorca el 27%.
Si miramos el estado global, donde también se tiene en cuenta la, contaminación ya sea por salinización, nitratos o otros, e 44 de las 87 masas de agua subterránea, el 50,6% del total de las masas, están en mal estado. Son cifras muy preocupantes. Hay que conocerlas, para poderles hacer frente. Un ejercicio es buscar en el mapa vuestro lugar de residencia o de vacaciones y ver cómo está el acuífero subterráneo del que se abastece esa población. La imagen habla por sí sola, la mitad están mal.

Las consecuencias de la falta de agua se ven en un de goteo de noticias. Ahora mismo poblaciones de Mallorca como Banyalbufar o la Colonia de Sant Pere están en situación de falta de agua, y en los dos casos se están proponiendo muchas soluciones técnicas y estratégicas para solucionarlo. Menorca y Formentera han empezado la temporada ya en situación delicada. Otros 10 municipios del centro de Mallorca han tomado medidas. Ya se han perdido el 40% de las cosechas por falta de lluvia. Cada persona conoce la situación de su entorno, y es todo alarmante, y de cada vez está peor, porque cuando más consumimos es cuando menos llueve.
La opción clásica sería darle toda la responsabilidad a la Administración Hidráulica, que es nuestro guardián del tesoro. Y sí, el Gobierno autonómico tiene una gran responsabilidad en el asunto y justo ahora se está dedicando más medios que en las últimas décadas, y hasta ha nombrado una Consejería del Mar y del Ciclo del Agua. Esta administración venía mermada porque sufrió serios recortes de personal y medios técnicos con la crisis económica y utilizando la metáfora de los acuíferos, le costaba recuperarse. Ahora está tomando cartas en el asunto. Pero con esto no basta, hay que tomar consciencia colectiva. Otra observación que me permito aportar es que a parte del fabuloso trabajo de la Alianza por el Agua de Eivissa i Formentera y a parte del gran trabajo que muchas entidades generalistas de protección de la naturaleza hacen, faltan organizaciones centradas en la concienciación y acción sobre el agua.
Hasta ahora el retraso en la tramitación de una nuevo pozo era casi tan dramática como la de la justicia. Y si la tramitación habitual tarda tanto, no queda tiempo para lo que se debería hacer que es control, inspección y sanción. Todos tenemos asumido que en temas de tráfico y hacienda hay suficiente inspección y control para que nos pillen enseguida cuando no cumplimos la norma o la obligación. Aunque nos duela pagar una sanción, entendemos que es de beneficio social que haya control sobre los incumplidores. En el cuidado del agua se ha hecho demasiado habitual que no haya nadie al control. ¿Conocéis algún caso de sanción por exceso de uso de agua? Tendríamos que actuar igual que con el tráfico, y de inmediato. Nos va la vida, sin agua no hay vida en las ciudades.

En este asunto de la normativa es un deber volver a recordar que en las Illes Balears no tenemos una Ley de aguas propia. Sí, una triste ausencia en el ordenamiento jurídico, con una consecuencias nefastas para la situación hidrológica. Con la ley estatal, tan poco dada a los acuíferos subterráneos, llegar a sancionar un abuso de uso de un pozo es casi misión imposible. Por esto no se hace.
Durante años se ha delegado en la normativa del Plan Hidrológico para hacer el despliegue normativo, pero esta es muy extensa y sin un capitulo sancionador. El cumplimiento de la norma queda a la buena voluntad del que lo quiera leer. Os pongo un ejemplo, dice: "Artículo 55: 1. Los campos de golf y de polo (de cualquier superficie), además de otras instalaciones deportivas (con superficie de riego igual o superior a 3 ha), deben satisfacer sus demandas de agua para riego con la utilización de aguas regeneradas." (Se escuchan las risas desde lejos). De los 25 campos de golf que existen en Baleares, ¿me sabríais decir cuántos cumplen este artículo? ¿Y los que no lo cumplen, sabéis las inspecciones que reciben o ayudas técnicas?. Con las excepciones de Son Servera, Sant Llorenç, Calvià y algo en Pollença y Palma, -que conozca- el resto están todavía lejos de cumplir. Y este es sólo un ejemplo, porque el gran consumidor del agua son las zonas urbanas, que consumen el 55% de lo extraído, y las zonas turísticas bien podría ser el 30% del consumo total.
Se está haciendo un esfuerzo grande, pero queda mucho trabajo por hacer, y mucho por aprender para revertir la solución. Lo primero es divulgar y dar a conocer y reconocer -aunque cueste- que tenemos un problema colectivo. ¿Queréis una solución? Pues está publicada y se llama aplicar con gracia la Directiva Marco del Agua. Esta es una directiva muy proactiva, porque contiene el mecanismo para mejorar la situación. En primer lugar conocer y monitorizar las masas de agua, que esto se está haciendo con más o menor acierto. A continuación conocer las presiones y amenazas del buen estado, es decir los que están poniendo en peligro las masas de agua y finalmente tomar medidas. El programa de medidas es un documento que acompaña cada nueva edición del Plan Hidrológico.
En el momento de escribir este artículo en el Portal de Agua se mostraba el índice de sequía de mayo de 2024 que ya era de “Prealerta” para todas las unidades de demanda. Esto también es una alarma, el dato tendría que estar actualizado por lo menos a junio. Tomar conciencia colectiva de la escasez del agua es una necesidad y tomar acción en consecuencia. Dependemos del agua, todos, cada día, en todas nuestras actividades del hogar y también de nuestro lugar de trabajo. No hay una sola población que pueda prosperar sin agua. Entonces, tendríamos que asumir este reto colectivamente. Y como islas ser un ejemplo de economía circular, cuidando cada gota de agua que nos llueva encima, guardándola como un tesoro bajo tierra sin que se pueda contaminar, usándola con cuidado y reutilizando todo lo posible. Gota a gota, día a día, persona a persona, administración a administración.

El no tomar conciencia ahora, que nos queda el 50% del agua en buen estado puede ser tener una consecuencia nefasta dentro de 10 años, porque si seguimos como hasta ahora, de año en año la situación se agrava, no mejora espontáneamente si no hacemos nada.
Así que te animo a tomar consciencia de tu agua. Interesarte por saber de donde viene el agua que llega a tu casa, a donde va y como se depura. Ahorrar toda el agua que se pueda. La depuración y la regeneración del agua es ahora la pieza clave del puzle, conjuntamente con la captación y uso del agua de lluvia. Y dar el paso para pedir una ley de aguas de las Illes Balears. Suena la alarma, es momento de cada uno salir de su comodidad y actuar. Esto lo hemos provocado entre todos y ahora nos toca arreglarlo, también entre todos.
