En un país como España, donde la diversidad climática y territorial condiciona desde hace siglos la disponibilidad de agua, es imprescindible abordar este recurso con visión de Estado. En plena crisis climática, el agua no puede ser rehén de intereses partidistas o localistas. Es necesario impulsar un Plan Nacional del Agua que articule soluciones técnicas, eficientes y sostenibles para garantizar la seguridad hídrica en todo el territorio. Somos conscientes de su dificultad y del coraje político y social que requiere. Incluso las regiones tradicionalmente más húmedas sufren ya los efectos del cambio climático: sequías prolongadas, lluvias torrenciales, acuíferos sobreexplotados y ríos bajo presión. Ante este nuevo escenario, las recetas del pasado no sirven. Necesitamos una gobernanza del agua centrada en el interés general, basada en datos y ciencia, no en prejuicios ideológicos.
Es urgente despolitizar la gestión hídrica. Desalación y reutilización no tienen color político: son respuestas técnicas dentro de un conjunto estratégico frente a un problema real. España no puede permitirse rechazar soluciones eficaces por motivos ideológicos ante la incertidumbre climática. El consenso debe basarse en un mix de soluciones complementarias que combine recursos naturales y tecnologías innovadoras. Desalación y reutilización han dejado de ser no convencionales para convertirse en pilares del modelo hídrico español. España y sus empresas son referencia internacional en ambas.
Solo una sociedad bien informada y técnicamente preparada permitirá avanzar hacia una gestión del agua ampliamente aceptada
La desalación ha reducido su consumo energético en un 90%, logrado costes competitivos y garantiza un suministro sostenible, seguro y estable, incluso en zonas muy tensionadas. La reutilización de aguas regeneradas es también clave en este mix. España reutiliza entre el 10% y el 12% del agua depurada, frente al 2-3% europeo, reflejando una alta eficiencia del ciclo del agua. Regiones como Murcia, con más del 90% de reutilización, demuestran que es posible adaptarse a la escasez con rigor técnico y visión de futuro.
Desde AEDyR tenemos la responsabilidad de visibilizar este liderazgo, promover el conocimiento y la experiencia de nuestro sector y nuestras empresas, y seguir influyendo en los foros técnicos, institucionales y sociales, tanto a nivel nacional como internacional. Nuestro papel es dar proyección a este valor, generar alianzas y seguir impulsando el desarrollo y la innovación desde una voz común y especializada. En esta nueva etapa queremos impulsar una AEDyR más moderna y participativa, reforzar nuestras relaciones institucionales, consolidar comisiones de trabajo más transversales, dar voz al talento joven y seguir generando conocimiento accesible y riguroso.
Otro de nuestros objetivos es combatir la desinformación. Persisten falsos mitos que distorsionan la percepción ciudadana sobre las soluciones tecnológicas del agua. Desde AEDyR aportamos transparencia y rigor para mostrar el potencial ya disponible en favor de la seguridad hídrica, la cohesión territorial y la competitividad de la agricultura y la industria. Solo una sociedad bien informada y técnicamente preparada permitirá avanzar hacia una gestión del agua ampliamente aceptada.
El agua nos concierne a todos y nos jugamos demasiado sin una visión de largo plazo. España tiene el talento, la experiencia y la tecnología para liderar una gestión hídrica moderna y sostenible. Pero solo lo lograremos juntos, dejando prejuicios atrás, pensando en el bien común y garantizando el acceso universal a este recurso vital. Es hora de una gobernanza del agua técnica, transparente y sostenible, que anticipe los retos climáticos e integre todos los recursos disponibles. Un Plan Nacional del Agua basado en evidencia científica y consenso social debe ser la prioridad de esta década. Solo así garantizaremos que el agua siga siendo motor de progreso, equidad y bienestar para todo el país.
El agua nos conecta a todos. Y solo con visión compartida, sin prejuicios, garantizaremos su acceso hoy y para las generaciones futuras.
