Opinión
Axel Charles Dourojeanni Ricordi
La opinión deAxel Charles Dourojeanni RicordiConsultor Senior en Recursos Hídricos e Innovación en la Fundación Chile.
Blogs · Gestión del Agua

Mejoras en la gestión del agua, sí, pero sustentadas


En América Latina se critican y se cambian o se trata de modificar constantemente los sistemas de gestión de las intervenciones sobre el agua y las cuencas.

Es claro que toda propuesta de mejora en los procesos de gestión de las intervenciones sobre el agua y las cuencas debe ser efectuado con conocimiento y rigurosidad y no a la ligera por simple intuición ni copiando a medias modelos ajenos a la cultura y nivel de evolución del país.

Es importante entender que las soluciones a los problemas en terreno; sea de equidad, de carencia de agua, de contaminación u otros: solo se logrará aplicando una suma de acciones sabiendo que efecto logran en terreno. Es decir un sistema de gobernanza y su respectiva institucionalidad es función de las condiciones y situación de cada cuenca y región y no a la inversa

Las mejoras en los sistemas de gestión del agua deben partir por reconocer los problemas que hay que solucionar, las personas o actores con los que hay que tratar, la historia y cultura local, etc, y desde ese conocimiento proponer los cambios necesarios en los instrumentos de gestión; información necesaria, inductores de comportamiento, organización desde el usuario hasta el de cuencas y nacional , y tipo de tecnologías e infraestructura verde y gris necesaria.

No se debe prefabricar un «modelo ideal» de institucionalidad importando el modelo de otro país sin adaptarlo y sin probar si es funcional al país. Lo segundo, si se importa algo como el mercado del agua, por favor hacerlo bien y completo. Importan mercados de agua pero no hay prioridad de uso, se compran y venden derechos afectando a terceros, se venden y transfieren usos semiconsuntivo a 100 % consuntivos, no se sabe cuanta agua se dispone, no hay fiscalización, no hay limitaciones al uso, no pagan por el agua, no hay bancos de agua… ¿Qué mercado de mercado de agua es este?

Se habla mucho de que hay que solucionar la «crisis hídrica», o más bien crisis por el agua o «problemas por el agua». Pero recordar que un «problema» es solo una manifestación de inconformidad según quien lo exprese. Por eso todo «problema» debe ser convertido en » objetivo», y eso no es tan fácil en algunos casos. Tener presente que el problema de unos es el objetivo de otros. Es decir que se cruzan objetivos contrarios. Para unos usar toda el agua de un río en época de sequía o extraer el máximo de agua subterránea es su solución. Para otros es su ruina.

Es por eso que los llamados problemas deben estar referidos a quien o quienes les expresen. El criterio de cada actor es lo que define su problema…Para solucionar un problema lo primero que se debe hacer es convertirlo a un objetivo. Los objetivos de unos son los problemas del otro cuando hay competencia por el uso del agua. Una vez sabiendo lo que se quiere se debe determinar qué obstáculos (constraint) tiene que superar cada uno y que deben negociar entre usos competitivos.

Un obstáculo es un problema sabiendo lo que quieres. Así se construyen los modelos matemáticos de optimización. Los obstáculos pueden ser muchos y hay que priorizar. Para lograr metas se deben conocer los obstáculos a superar, clasificarlos y priorizarlos. En agua hay obstáculos físicos, legales económicos, culturales, ambientales, sociales…

Todos deben ser abordados para dar soluciones.

La secuencia de raciocinio es la siguiente:

  1. Determinar el territorio sobre el cual se tomarán decisiones.
  2. Identificar los actores que intervienen en el mismo.
  3. Determinar sus criterios de acción, roles, funciones, atribuciones.
  4. Hacer listado separado de sus manifestaciones de problemas, o sea inconformidades, con relación al agua.
  5. Convertir sus problemas en o objetivos, de cada uno, y analizar las controversias.
  6. Comparar la situación actual de problemas con la situación deseada de objetivos. Evaluar. Y luego diagnosticar porque hay diferencia entre lo actual y lo deseado.
  7. Hacer la lista priorizada de los obstáculos a ser superados uno a uno por actor y luego entre actores que intervienen en el mismo sistema hídrico.
  8. Plantear opciones de solución y priorizar.
  9. Diseñar la estrategia paso a paso para aplicar las mejores opciones de solución.
  10. Ejecutar la estrategia. Un plan es una estrategia escrita.

Pasarse años, por ejemplo, pensando que con solo cambiar artículos de la ley, o cambiando la institucionalidad, creando ministerios o subsecretarías, o construyendo obras hidráulicas, se mejorará la situación sin haber hecho un estudio previo para saber que más elementos de gestión deben ser incluidos para que esas acciones tengan efecto, es perder tiempo y dinero.

Siempre se debe evaluar (comparar lo que se tiene con lo que debería ser expresado en forma explícita) el efecto de cada instrumento, o conjunto de instrumentos de gestión, por su efecto en terreno. Para ello se debe desarrollar los indicadores de éxito respectivos.

Peor aún es hacer cambios sin saber por qué no funciona el sistema actual. Muchas veces ni se aplica la ley vigente por que no hay recursos y no se fiscaliza su aplicación o porque no hay un buen sistema de información.

Otros creen que basta formar comisiones sin mayor peso legal o hacer planes, aunque no tengan valor jurídico ni financiamiento para aplicarlos, o desarrollar modelos hidrológicos sin tener quien los utilice, o establecer consejos de cuenca sin recursos ni roles ni atribuciones adecuada.

Las soluciones parche no permiten abordar el conjunto de elementos que coordinados aportarían soluciones efectivas. Las soluciones mal diseñadas ejercen un efecto muy negativo por que pierden credibilidad a pesar de ser buenas opciones.

Eso ocurre con el desprestigio de consejos de cuenca creados en varios países sin atribuciones ni soporte, con planes no ejecutados, con mercados de agua sin información, sin prioridades de uso ni reservas ambientales ni protección a terceros, con modelos que no se usan.

Perder buenas opciones por mal diseño o poca articulación entre otros ha sucedido con demasiada frecuencia. No repitan el error.