Opinión
Axel Charles Dourojeanni Ricordi
La opinión deAxel Charles Dourojeanni RicordiConsultor Senior en Recursos Hídricos e Innovación en la Fundación Chile.
Blogs · Gestión del Agua

Los limitados poderes de las «autoridades» de agua


Para juzgar las capacidades de gestión de los recursos hídricos (agua y el medio acuático asociados; como por ejemplo un glaciar, un lago, un río o un acuífero), hay que partir por reconocer que, en la gestión de estos recursos naturales, hay dos partes responsables: los responsables de administrar la oferta de agua y los responsables de ejercer las demandas de agua tanto en cantidad, calidad lugar y tiempo. 

En el lado de la oferta se crean las denominadas "autoridades" del agua," o de "recursos hídricos" o equivalentes, a los cuales las leyes les asignan la exagerada tarea de "garantizar el acceso al agua" o "seguridad hídrica" (imposible obviamente de garantizar) y, por el lado de la demanda está la pléyade de otras "autoridades" formales o informales, y para formales  (legales pero con "derechos especiales"), que junto con los usuarios  generan las demandas de agua. 

En general muchos de los que ejercen la demanda de agua "limpia" también son los mismos usuarios que alteran los recursos hídricos (lagos, ríos, glaciares etc.) donde se encuentra el agua, sin preocuparse en lo más mínimo de donde saldrá y a dónde irá tan valioso recurso, o cómo un río llevará toda la basura y residuos tóxicos que le echan, y cómo se llevará este preciado líquido después de "limpiarlos"  o "tratarlos" en gran parte por culpa de usos contaminantes. A cada sector usuario, sin conflictos entre ellos y con el ambiente y en cantidad, calidad, oportunidad y lugar requerido. 

Las "autoridades" de agua para denominarse como tal deberían poder serlo, por lo tanto, sobre la oferta y sobre las demandas del agua en cantidad, calidad, lugar y oportunidades. Si solo le dan la tarea de abastecer de agua a quien la pida, sin poder limitar este pedido, no podrá lograr equilibrar oferta y demanda de agua y, más grave aún, si se destruyen las fuentes naturales de captación de agua por degradación de las cuencas o por contaminación de las fuentes.

Si las demandas no son proyectadas con tiempo con los usuarios, y balanceadas con las disponibilidades de agua en los lugares, cantidades, calidades y volúmenes necesarios, simplemente estas no serán satisfechas sobre todo en el corto y medio plazo y a costos razonables.

Los gestores de la oferta de agua deben poder ejercer sus roles, sobre todo el territorio delimitados por razones naturales como las cuencas hidrográficas en lo referente a la protección y uso de los recursos hídricos, pero para ello deben tener autoridad para coordinar con las autoridades elegidas sobre limites político administrativos y usuarios en general, cuyos territorios se sobreponen sobre el territorio de las cuencas.

Los territorios delimitados por el capricho y el poder humano, son los límites políticos administrativos, de países, regiones, departamentos, provincias, municipios, propiedades, áreas de servicio, de producción o de explotación y otros que se sobreponen y cruzan los límites de cuencas.

Muchas autoridades político administrativas y usuarios en general "exigen agua" y más aún, exigen que los cuerpos naturales de agua soporten ser el vertedero de sus desechos líquidos y sólidos, sin tener idea de dónde obtener agua. La expansión urbana, agrícola, minera o industrial descontrolada y la contaminación de cuerpos de agua sin control municipal es el fiel reflejo de la carencia de racionalidad para mantener un balance entre oferta y demanda de agua.  

Conjugando ambos límites se forman límites geopolíticos de gestión de recursos hídricos, en los cuales las autoridades sobre los recursos hídricos y las autoridades elegidas sobre límites político administrativos y usuarios en general deben coordinar. Solo así puede ejercerse la autoridad sobre los recursos hídricos.