Opinión
Axel Charles Dourojeanni Ricordi
La opinión deAxel Charles Dourojeanni RicordiConsultor Senior en Recursos Hídricos e Innovación en la Fundación Chile.
Blogs · Gestión del Agua

La gestión ambiental y de recursos hídricos vistos como gestión de Intervenciones en el territorio


Tanto la denominada gestión ambiental como la gestión de los recursos hídricos deben entenderse, en esencia, como gestión de las intervenciones humanas sobre los territorios y sus componentes naturales y funcionales.

No se trata simplemente de 'proteger la naturaleza' o 'usar el agua de forma eficiente', sino de ordenar, regular y conducir racionalmente las múltiples acciones que los seres humanos realizamos sobre la tierra ecosistemas, cuencas y fuentes naturales de agua, mar, ciclos hidrológicos, paisajes, flora, fauna, montañas y bosques y sobre todo lo que hay  que la tierra  (Dourojeanni, 2019; OECD, 2021).

Intervenciones que transforman el territorio

Los territorios no son escenarios pasivos. Son constantemente transformados por la propia dinámica natural y por nuestras actividades  de construir ciudades,  viviendas e infraestructuras, producir alimentos, extraer recursos, generar energía, movilizarnos y ejercer miles de otras actividades. Por ejemplo, la construcción de una represa en un río  modifica el régimen de caudales, afecta el ciclo hidrológico y con ello  los ecosistemas acuáticos y terrestres y cambia el acceso y la calidad del  agua para los usos y usuario  aguas abajo (Banco Mundial, 2020).

Cadenas de efecto y gestión de impactos

Cada intervención genera una cadena de efectos acumulativos: algunos directos, otros indirectos; algunos reversibles, otros irreversibles; algunos beneficiosos, muchos perjudiciales. Se gana algo al alterar el sistema natural, pero también se pierde. El desafío es ganar y no perder a corto, mediano y largo plazo.

La gestión ambiental total para evitar o mitigar los efectos de cambio de clima, a nivel del planeta, o parcial, como alterar el ciclo hidrológico natural para cubrir nuestras demandas de agua,  busca o debe buscar  equilibrar estos impactos mediante acciones que van desde evitar, regular o compensar hasta restaurar, conservar o aceptar determinados cambios.

Por ejemplo, los planes de restauración ecológica en cuencas degradadas de Brasil (ANA, 2022) o las medidas de compensación ambiental en megaproyectos mineros del Perú (MINAM, 2023).

Una lucha permanente por el equilibrio

La gestión ambiental y de los recursos hídricos es una lucha continua por recuperar equilibrios perdidos, prevenir nuevos desequilibrios, mitigar efectos negativos o compensar impactos inevitables. Esto implica, entre muchos otros, establecer límites de uso, reducir la contaminación atmosférica, restaurar ecosistemas, garantizar caudales ecológicos y proteger fuentes de agua clave, como los glaciares o humedales altoandinos (CONDESAN, 2021).

Gestión de intervenciones con racionalidad

Es más claro y realista entender que la gestión ambiental y de los recursos hídricos consiste en gestionar las intervenciones humanas sobre el territorio. No gestionamos las fuentes de agua, ni la naturaleza en sí, que funciona muy bien sin nuestras intervenciones, sino que debemos gestionar nuestras propias acciones que alteran su comportamiento. 

Se dice que un ser racional es aquel que interviene sobre algo conociendo como  funciona y reconociendo su capacidad para hacerlo bien. Ello significa tener los instrumentos de gestión apropiados.

Información y conocimiento del medio a ser intervenido tal como conocer los ciclos hidrológicos o el comportamiento de ecosistemas; instrumentos que inducen el comportamiento de todos los que intervienen con el fin de seguir las leyes, regulaciones y limitaciones acordadas de intervenciones (lo más difícil dada la variedad de intervenciones formales e informales, controlables y no controlables), institucionalidad y organizaciones funcionales, operativas y disponer del equipo, instrumentos y material para ejecutar las acciones necesarias.

Por ahora estamos muy lejos de hacerlo bien y el mayor obstáculo es nuestra incapacidad de ponernos de acuerdo, de tener la institucionalidad y constancia de aplicar las medidas, del vasto sector del territorio y de interventores que no sigue ninguna regla ni acuerdos.

Referencias

– Dourojeanni, A. (2019). La gestión de las intervenciones en las cuencas y sus recursos hídricos. Blog iAgua.
– OECD (2021). Water Governance in Latin America and the Caribbean.
– Banco Mundial (2020). Gestión del agua y adaptación al cambio climático en los Andes.
– ANA (2022). Informe de restauración de cuencas prioritarias. Brasil.
– MINAM (2023). Evaluación de impactos acumulativos y compensaciones ambientales. Perú.
– CONDESAN (2021). Glaciares y recursos hídricos en los Andes: desafíos y propuestas.