"GIRH" (un medio para alcanzar un equilibrio entre sociedad, ambiente y economía) y "seguridad hídrica” (una meta) son expresiones muy útiles para los discursos políticos, porque suenan bien, prometen mucho y no se requiere saber cómo se logrará tanta promesa ni tienen indicadores precisos de logro para saber si se logra, pero para los responsables de ponerlos en práctica representan un gran desafío.
Para muchos interesados en la temática hídrica, la denominada "Gestión Integrada de Recursos Hídricos” es "lo que se necesita" para lograr una mayor "seguridad hídrica”. Ambas expresiones teóricamente correctas, pero bastante poco esclarecedoras de cómo se medirán y como se lograrán tales objetivos inestables en el tiempo.
Muchas personas preguntan en que país o que cuenca se hace gestión "integrada" de recursos hídricos. Para responder a esta interrogante debe recordarse que la "gestión Integrada de los recursos hídricos, o "water resources”, (que son las fuentes naturales de agua o "sources of water" con interés para uso humano) es un medio para alcanzar diferentes objetivos. No es una meta "per se”. Además, nunca se logra en forma estable ya que las condiciones de equilibrio entre demandas humanas y medio ambiente cambian constantemente. Lo que se hace es " tender" a lograr algún equilibrio transitorio en la interacción entre sociedad, ambiente y economía.
La GIRH, en forma simplificada, es un conjunto de acciones que sumadas darían acceso algo más seguro al agua, en cantidad, calidad, tiempo y lugar, a los seres humanos con equidad, para satisfacer sus muchas necesidades o demandas.
También debe lograr conservar las capacidades naturales de las fuentes naturales de agua, sobre todo los ecosistemas acuáticos asociados y sus cuencas de captación.
Por ello el gestor, al mismo tiempo que da garantías de acceso al agua … debe controlar y mitigar el efecto de fenómenos naturales extremos, recuperarse de accidentes producto de acciones humanas como contaminación, conservar las mismas fuentes naturales de agua y sus ecosistemas acuáticos asociados y otros.
Agregar que las demandas sobre las fuentes naturales de agua y el agua extraída de las fuentes, así como sobre la ocupación del territorio de una cuenca obedecen a muchos factores y actores. El gestor de recursos hídricos no tiene el poder de controlar todas estos factores y poderes que intervienen, como tampoco puede controlar totalmente la disponibilidad de agua sujeta a variables climáticas y fenómenos extremos naturales o eventos causados o agravados por acción humana.
Este conjunto de metas, contenidas en la GIRH, implica forzosamente realizar diferentes tipos de gestión, que, aplicadas en conjunto, podría calificar de "Gestión Integral" siempre y cuando sean coordinadas.
Cada meta de gestión tiene a su vez etapas de estudios, planes y coordinaciones, obtención de financiamiento, obtención de apoyo legal y político, ejecución de programas, proyectos, actividades, prácticas y tareas y de operación mantenimiento y reparación de obras hidráulicas y de conservación, manejo, recuperación, etc. de la infraestructura "verde", y cientos de otras acciones complementarias.
En resumen, en una primera fase la GIRH consiste en gestionar las intervenciones de muchos actores a nivel nacional, por región y por cuenca y sobre su sistema hídrico, compartido por múltiples actores con intereses diferentes.
La gestión principal debe orientar las intervenciones en las cuencas y sus sistemas hídricos, con fines de regulación de las descargas de agua (construcción de embalses, tomas, canales, plantas de tratamiento, obras para mitigación de crecidas, sistemas de alerta etc.), conservar las fuentes y asignar usos de agua en las fuentes y de extracción de agua de las mismas. A nivel nacional también debe buscar equilibrar demandas entre regiones con más agua y regiones con menos agua (trasvases, desalación, importación de agua virtual etc.)
También debe evitar y corregir el deterioro de obras hidráulicas mal construidas o antiguas y la recuperación de cuencas degradadas o la recuperación de calidades de agua o zonas de inundación ocupadas ilegalmente.
En una segunda fase se debe gestionar el agua extraída de las fuentes o sea la gestión entre usuarios de agua extraída que les es asignada por el estado (tarea por ejemplo de asociaciones de analistas). Para ello los usuarios deben estar organizados. Luego, cada usuario, empresa o individuos, debe realizar la gestión del agua que le corresponda, de acuerdo al destino que le dé al agua. (urbano, agrícola, industrial, minero, recreación etc.). Hay una gestión colectiva del agua extraída de la fuente común (como aplicar medidas de uso inteligente del agua en una ciudad (smart water cities) o uso de sistemas y técnicas de uso colectivo eficiente de agua en agricultura etc.) y otra gestión es la que hace cada usuario en su casa o sus tierras.
En una tercera fase se gestiona el agua de retorno (tratamiento, reciclaje, reúso etc.) muy importante para ser eficiente y además no contaminar las fuentes donde retorna agua usada. Hoy esta fase es vital al asociarse a una economía circular del agua.
Cada tipo de gestión es un medio para alcanzar metas concretas. La GIRH, como se puede inferir, es un medio compuesto de muchos tipos de gestión asociados a metas parciales que, sumadas, darían el resultado esperado de dar mayor "seguridad hídrica" a largo plazo (Una meta global de la GIRH) entre otras metas contenidas en esta expresión.
La institucionalidad a cargo de una gestión Integrada de recursos hídricos; tanto a nivel nacional como de región y cuencas; debe ser capaz de orientar, dirigir, coordinar etc. todos éstos tipos de gestión, con el fin de cumplir con las metas que se propongan, tales como tener mayor seguridad en el acceso sostenido al agua y conservar los ecosistemas acuáticos y las capacidades de las cuencas o equilibrar zonas con déficit de agua con zonas de mayor disponibilidad. Sus tareas involucran la participación de equipos técnicos calificados, la aplicación adecuada de instrumentos de gestión (información, inductores de comportamiento, organizaciones, tecnologías) y la participación de actores de diferentes sectores, sociedad, estado y privados, tanto a nivel nacional como regional y de cuencas.
